El 29 de abril, es nuestro día. Además de celebrar el Día Mundial de la Danza, se recuerda el nacimiento de Jean Jacques Noverre. El bailarín que aportó las claves más importantes a la danza con su obra. Nosotros a forma de liberarnos y disfrutar del día, bailamos como nunca.
Por la tarde, las actividades seguían en la calle. Ahora le tocaba el turno a academias o escuelas de danza. Mientras los alumnos del conservatorio seguiamos ensayando para la última actuación.

Nuestras ganas de pasarlo bien y aprovechar la oportunidad, hizo de este día algo especial. Al unísono bailarines de todo el mundo y estilos mostramos parte de nuestra identidad. Danzando manifestamos el deseo de encontrar por fin una plataforma firme y estable. Con el equilibrio vendrá el desarrollo de la cultura dancística, tan necesitada en España.










